Entrevista a Agnes Castaño (Lilith)

El pasado viernes 14 de marzo tuvo lugar en Madrid el FeMetal Fest, festival que tuvo en su cartel al grupo de rock Lilith. Aprovechamos la oportunidad para pasar un rato charlando con su cantante, Agnes Castaño, poco después de su prueba de sonido y tras su experiencia en acústico el día anterior junto a Alfredo Piedrafita. Nos contó las últimas novedades de la banda y nos habló de corazón de su música, de todos sus proyectos, de la situación del rock en España y de cómo se lleva lo de ser una mamá rockera.

LILITH 9

– ¿Qué tal la vuelta a los escenarios?

La vuelta a los escenarios… Hombre, pues como te estaba contando: accidentada. ¡Accidentada! (risas). La de ayer no, ¿eh? La de ayer muy bien. La verdad es que estábamos muy nerviosos porque claro, lo de ayer era con el guitarra de Lilith, yo y Alfredo de Barricada, con el cual ahora he montado una banda. Entonces estábamos todos juntos y revueltos y haciendo un acústico con versiones, o sea, ni una cosa ni la otra. Una cosa diferente a todo. Fue un ejercicio de desnudez porque éramos dos guitarras acústicas y la voz a pelo. Y estuvo muy bien, la verdad. Llenamos todo y se quedó gente fuera porque no cabían. Fue una cosa muy chula. Hicimos algún tema de Barricada, que fue uno de los momentos más sensibles para todos, alguno de Lilith, una de Madonna, de Mecano, de Joan Jett… Muy variado.

– Me estabas contando que tienes un proyecto con Alfredo Piedrafita y también con Iker (Piedrafita, cantante y guitarrista de Dikers, hijo de Alfredo).

Sí y está el tema… Porque la verdad es que hay como mil frentes abiertos. Estamos Lilith, que vamos a grabar el disco con Iker ahora en abril, en la segunda semana de abril. Están Dikers, que también van a grabar un disco. Está luego el proyecto de Iker, Alfredo y mío, que ya tenemos casi todos los temas acabados. Nos quedan tres temas, tres letras y ya podemos grabar. Y luego lo del acústico que hicimos ayer que fue para una fiesta por el libro “Gente Simpática” de Esteban Gutiérrez, que es un anecdotario de la gira que se hizo acompañando al libro “Simpatía Por El Relato”, que era un libro de relatos escritos por rockeros, entre ellos yo. Pero de estos acústicos que estamos preparando que ayer fue con Albert (guitarrista de Lilith), pero que normalmente es con Iker, Alfredo y yo, vamos a hacer varios y es otro proyecto distinto para apoyar la venta de un libro de fotos que hizo Alfredo en el Sahara y cuyo dinero se va a destinar directamente a los campamentos saharauis. Y bueno, me habías preguntado por la vuelta a los escenarios y, ya lo ves; no sé ni por dónde voy. Estresante, duro… Lo de ayer fue un ejercicio de desnudez y lo de hoy supongo que será otro tipo de ejercicio porque yo he estado dos años fuera del ruedo por maternidad y necesitábamos un descanso. Y a parte, tal cual está el panorama… Para comerte los mocos mejor no salgas de tu casa, ¿no? Teníamos que volver y hemos dicho que venga, que volvemos ahora, pero nos lo hemos tomado con toda la calma del mundo porque yo hace un año que tuve al niño. Y nada, aquí nos llamaron (los organizadores del Femetal Fest) y como nos había quedado la espina de que en la gira del segundo disco no habíamos hecho Madrid al final. Porque hicimos el concierto de Jimmy Jazz (Madrid) un año antes, pero yo lo consideré un aperitivo y quería hacer Madrid más rotundamente. No se llegó a hacer porque estábamos cansadísimos. Hubo un escarceo que al final quedó en nada y se me quedó la espina. Y entonces nos llamaron del FeMetal Fest, las condiciones nos cuadraban y realmente nos hacía mucha ilusión venir. Y así nos íbamos quitando el polvo de encima.

– Entonces “Leche De Rock” vais a empezar a grabarlo ahora en abril. Los dos discos anteriores (“No Te R.I.N.D.as” y “Sal Si Puedes”), aunque forman parte de una trilogía, tienen sus propias identidades. ¿Qué podemos esperarnos de este tercer trabajo?

Hay un hilo conductor que es el mensaje subyacente en el disco en su conjunto de canciones. Es como una serie, pero cada capítulo, cada disco es autoconclusivo. “No Te R.I.N.D.as”, el primer disco, en el que claramente bebíamos mucho de las influencias de los 90 y del rock alternativo americano, es un disco de eso y en el que además nos venía muy bien esa estética porque como era un disco que hablaba del miedo adolescente a enfrentarse a la vida era como muy grunge, ¿no? Muy Generación X, entonces ya nos venían muy bien esas influencias. En el segundo (“Sal Si Puedes”) lo que quisimos es hacer un acercamiento al rock urbano, al estilo del rock autóctono de aquí. Invitamos a Barricada, a Reincidentes, a El Último Ke Zierre, a Aurora Beltrán (Belladona, Tahúres Zurdos), a Carlos Pina (Panzer), A Iker de Dikers… Invitamos a mucha gente que además de ser muy amigos son distintas caras del rock que se hace aquí y fue un acercamiento a eso y también fue un experimento doble; porque por un lado estaba el concepto del disco, que habla de cuando ya estás inmerso en la sociedad, ya no eres adolescente, estás trabajando, te has metido de lleno, pero a la vez la sociedad se está como comiendo tu personalidad, te está asimilando y te está alienando. Es una evolución lógica nuestra: adolescencia, juventud y madurez. Pero por otro lado en el experimento quisimos coger varias voces y varios guitarristas que tienen una personalidad muy marcada en el rock urbano, juntarlos a todos en Lilith a ver si podíamos conseguir un sonido único. Era un disco con mucha carga. Y este tercero (“Leche De Rock”) es otra historia completamente diferente. Es la evolución. Ahora sí se supone que has madurado, que llevas mucho tiempo aquí y entonces te acuerdas de que tú no eras así, de que tú eras otro. Y es “Leche De Rock” porque es una vuelta a tus raíces. Es cuando te miras al espejo, no te reconoces, has cambiado mucho y algo te dice “a ver, ¿pero yo cómo era antes?”. “Leche De Rock” es eso, el rock que has mamado, la mirada hacia atrás, una mirada de nostalgia y de intentar recuperar eso, de decir “no, yo no me he perdido, yo quiero volver a eso”. Es bastante nostálgico, tendrá los cortes típicos de Lilith. Pero es más melódico, no grito por gritar. Hay canciones en las que no grito y punto, es así de sencillo. Porque si no hace falta no hay que forzar la máquina. Hay medios tiempos, canciones de amor… Y va a sonar mal y yo ya lo sé, pero van a sonar mal las dos cosas que voy a decir: es ligeramente más pop (risas) y aquella frase tan espantosa: que es un disco de madurez. Cuando dices esto la gente piensa “están acabados”, pero me ha tocado decirla (risas).

– Pero no tiene por qué. Es el proceso lógico de las cosas.

Ya, es que es absurdo. Claro que no tiene por qué, pero yo sé que suena mal. Es como si yo te dijera que es un disco religioso, me miraríais mal. Religioso no es, ¿eh? (risas).

– De hecho tengo una amiga, Tania De Sousa, cantante de The Dispositives, con los que habéis tocado alguna vez, que dice que va a sacar un disco religioso y no sé si lo dice en serio o de coña…

Pues mira, yo estoy totalmente de acuerdo con hacer cosas que… O sea, si yo veo que alguien se echa las manos a la cabeza, allá que me voy. A tocarle los huevos a todo el mundo. Porque, ¿te has fijado que al final en esto del rock hay también un rollo talibán y encorsetado? Pero vamos a ver, nos estamos quejando de que la sociedad es superencorsetada y de que no nos dejan mostrarnos libremente como somos. ¡Joder! Y nosotros mismos luego también tenemos que ir todos de uniforme, hay unas consignas que son invariables para todo el mundo y según qué cosas son tabú y no se pueden decir. Estamos cayendo exactamente en lo mismo. Entonces ya te digo: es un disco de madurez y ligeramente pop, ala. Y lo próximo que diré es que religioso (risas).

– Hoy estáis aquí por el FeMetal Fest. ¿Qué opinas de este tipo de propuestas?

Pues es curioso lo que opino. Por un lado me parece muy bien porque reivindican la figura de la mujer en el rock y eso quiere decir que probablemente me llamen a mí entre otras. O sea, que me parece estupendo. Pero por otro lado no me gusta porque es realmente poner muy sobre la mesa que hay una diferencia. O sea, el día en el que dejemos de hablar del Día de la Mujer o del Día del Orgullo Gay o del Día de la Madre o de cualquier chuminada de estas que se inventan, entonces será el día en el que realmente todos los días esté eso presente y se cumpla a rajatabla como tiene que ser. Mientras tengamos que celebrarlo es evidente que tenemos un problema y que cuanto más hablemos de las mujeres, del poder de las mujeres y del feminismo y de todo esto, pues está claro que más complejo tenemos. Es así de sencillo. O sea, que por un lado bien porque a mí me están llamando, nos están contratando y además sé que la intención de ellos es hacer una serie de reivindicanciones justas. Entonces estoy de acuerdo y de hecho estoy aquí apoyando el festival y tocando en el festival. Pero como te digo también es un síntoma de que las cosas aún no están en su sitio. El día en que ya no tengamos que hacer estas martingadas será cuando estemos normalizadas dentro de la sociedad y sería lo deseable.

– Bueno, yo pienso que ahora mismo tú eres una persona bastante respetada en el rock en España, pero ¿esto también lo dices porque alguna vez no te han respetado como rockera?

Mira, yo te diré una cosa: no, yo siempre me he sentido muy respetada pero porque nunca he ido a un sitio pensando que soy la chica, que los demás son chicos y yo la chica. No voy así. Tampoco consiento que se me trate en función de eso. A mí todo el mundo me trata como a su colega Ramón. Es así porque no consiento chuminadas ni estupideces de ningún tipo porque no, a no ser que quiera ligar. Pero tampoco porque como ya tengo pues poco quiero (risas). No, no he tenido problemas, pero lo que sí te puedo decir es que es evidente que hay una discriminación pero ya no solamente con respecto a las mujeres, sino con el tipo de rock que hacemos algunos, incluyéndonos a los Lilith. En el momento en el que tú no haces rock calimochero no entras en ningún festival, a no ser que sea éste de la mujer. En los festivales tipo Azkena no porque van grupos de renombre guiris y alguno de aquí. En los ViñaRock, Derrame… También es difícil entrar porque a la que te alejas un poco del rock urbano y calimochero o de las bandas fusión que hacen ahora que no sé ni cómo se llaman… No entras. O vas de perroflauta o no entras.

– ¿Tan mal está la cosa?

Está mal y hay una clara intención de que o eres una copia de Marea o no entras.

– Gracias por decirlo (risas).

Es que ya hablo en plata, ¿eh? Y no quiero ofender a nadie, de verdad te lo digo. Y además es que me sabe mal hablar así porque según lo hago me acuerdo de amigos míos que son un poco así. Pero lo cierto es que pienso así y es que además es así. Y bueno, sí que hay una discriminación. Bueno, ahora que lo dices sí que recuerdo una vez, no voy a decir el festival ni nada, pero la primera vez que yo aparecí con mis medias rotas que, ya ves, es una cosa que es bastante vintage, en verdad, en un concurso, luego con los años me encontré con los del jurado, que con los años nos hemos hecho amigos… Y uno de ellos me confesó que ese concurso no lo gané porque escandalicé al personal. ¡Tía, que no enseñé nada! Pero bueno, es que, y si hubiera enseñado, ¿qué? ¿Y la gente que hace top-less en la playa? ¡No me fastidies! ¡Yo llevaba unas medias rotas! ¿Te puedes creer que no lo gané porque se escandalizaron? Entonces, a ver, ¿esto es rock o qué coño es esto? Entonces, bueno, no estoy descontenta, pero las cosas son como son.

– Está claro que siempre te van a reprochar porque hagas o porque no hagas. Nunca llueve a gusto de todos.

Y si te digo en Barcelona, ya puestos a rajar… En Barcelona me encuentro con que soy una mujer, hago rock y encima en castellano. Vamos, pleno al quince para que no toque en ninguna fiesta, ni en la Mercè ni en Gràcia ni en ningún sitio cuando yo he estado tocando en el Rock In Río, Xacobeo, he abierto para AC/DC, he girado con Deep Purple, Bryan Adams, hasta con Bob Dylan he tocado… ¿Y te puedes creer que yo no toco en las fiestas de Gràcia porque, claro, entre una cosa, la otra y la otra no estamos en el perfil de grupos que quieren? O sea, que aquí no se está valorando ni el trabajo ni la profesionalidad ni la calidad de los grupos, sino que encajen en un patrón. Es que es la polla, ¿eh? De verdad te lo digo, es increíble. Pues esa es la situación en Barcelona y yo creo que en Cataluña, pero en Barcelona es descarado. La ciudad moderna que mira hacia Europa… Si te digo hacia dónde creo que miran…

– Volviendo un poco a lo que hemos hablado al principio: la maternidad y el rock. ¿Cómo se llevan?

Mal, muy mal (risas). Ya me dijeron: “ya verás ahora cuando tengas un hijo, ya todo esto del rock, uuuf, tal…”. A ver, es muy cansado y más a mi edad, ¿eh? Eso hay que hacerlo a los veinte, como muy tarde a los treinta, pero es cansado. Además a mi me ha salido un demonio y es muy cansado y muy duro, mucho más duro que el rock, así de claro te lo digo. Ha sido tener al crío y tener más ganas de volver a esto que nunca en la vida (risas). Además de que estoy a favor de que la raza humana se extinga… Pero entonces me pongo a parir (risas) y aquí la coherencia brilla por su ausencia. Pero en fin, es duro y además ahora que me estoy metiendo en más fregaos… No sé. Durillo.

– Bueno, pero lo estás haciendo, que eso ya es importante.

Hombre, me ayudan mucho mi pareja y mi madre y además también la propia vida de rockera mía, en la que cuando estás de gira son los fines de semana. Entre semana estoy en casa y hago de ama de casa y encantada, además, porque me gusta y no tengo ningún prejuicio al admitirlo. Es un trabajo muy gratificante y muy digno. No remunerado, por cierto. O sea, que le puedo dedicar mucho tiempo a la maternidad, pero tengo conflictos con el concepto (risas).

– ¿Estás al día con la música que hay ahora?

No, es una asignatura pendiente. De todos modos te digo una cosa: los músicos conforme llevamos más años, salvo honrosas excepciones, cada vez somos más ostras. Nos cuesta más ir a ver a grupos, nos cuesta más que nos guste un grupo nuevo… No sé si es por deformación profesional, pero ya no eres capaz de sentir la música desde el modo fan, como lo llamo yo. La estás analizando y la estás diseccionando mientras la escuchas y claro, esa manera de vivir la experiencia musical no es la adecuada si quieres disfrutarla. Porque la música hay que disfrutarla desde el alma y desde los instintos, pero desde el momento en el que te pones a diseccionarla y a racionalizarla… Y una persona que se dedica a esto no puede evitar hacerlo porque es tu manera de aprender y de renovarte. Y la tendencia es que nos apetece menos y estamos menos receptivos. Yo aparte realmente no sé cómo ni cuándo porque voy de culo. Además de que voy de culo en los 90 y en los 80 había canales de televisión, programas de música, te era mucho más fácil. Ahora te buscas tú la vida por internet buscando grupos nuevos, pero, ¿qué pones? ¿Cómo lo haces? Ya no te lo están dando y te entra sólo, ahora tienes que hacer tú el ejercicio de irlo a buscar, de investigar. Hay que tener mucho tiempo y muchas ganas. Y yo sobre todo tiempo no tengo. Y ganas, relativas. Porque pierdes un poco la pasión. No todo el mundo, ¿eh? Yo te hablo de mí y de la mayoría, pero sí que sé de gente que tiene mucha inquietud y mucho interés y yo lo admiro. Cuando veo un músico ávido de otra música pienso “cómo se lo curra, ¿no?”.

– Vamos a ir acabando. A quien no haya escuchado todavía a Lilith, ¿qué le dirías de vosotros?

Pues que si está jodido que nos escuche (risas). Tengo comprobado por las cartas que me llegan que es una música muy terapéutica. Que va muy bien para la depresión y para salir de ella sobre todo o como mínimo para aceptarla y convivir con ella dignamente. Por cosas de fans que me llegan he llegado a esta conclusión. Que como con toda la música que se dejen llevar por eso, por los sentimientos, por los instintos porque eso es el rock and roll. Es instinto. Mezclado con otras cosas, pero sobre todo es instinto. Y el rock debería siempre tener ese espíritu de avidez por la vida, de querer exprimirla. Yo creo que Lilith puede transmitir esa sensación. Y sobre todo invito a todos a que nos vean en directo porque es cuando más explícito es esto que te estoy diciendo.

Anuncios

Entrevista a Psicología Inversa

Ayer, sábado 25 de mayo, la sala Rock Circus de Madrid recibió a Psicología Inversa, un grupo madrileño de rock alternativo con canciones efectistas y elaboradas. Acompañados de Paramétrica sorprendieron al respetable, que no les había visto en directo desde su debut en Madrid el pasado mes de noviembre en Wurlitzer Ballroom y pudo comprobar que estos chicos no han perdido el tiempo. Han trabajado duro, ensayando siete horas diarias casi todos los días de la semana y mejorando sus composiciones y su base instrumental, que podría decirse que ya tiene identidad propia. Con algunos temas propios y versiones de Muse, Dinero, The Black Keys y Supersubmarina, su directo es enérgico y prometedor, aunque todavía tengan un largo camino por delante y a pesar de fallos técnicos que llevaron al guitarrista a sustituir su SG de siempre por una jeviorra Explorer blanca que contrastaba con todo. Supieron salir del paso y hacer que esa pequeña sala llena de columnas y con una forma un tanto rara pasara a ser un hervidero de aplausos y energía.

Antes del concierto pasé unos minutos entrevistando a los componentes de Psicología Inversa: Álvaro (guitarrista y cantante), Mikel (bajista y cantante) y Mario (batería). Como son amigos míos desde hace tiempo, la confianza se nota. Y donde hay confianza ya sabéis lo que pasa, así que no os extrañéis de que acabáramos diciendo palabros extraños, yéndonos por las ramas y hablando de sexo y borracheras.

– ¿Quiénes sois, de dónde venís y cómo habéis llegado aquí?

MARIO: Yo me llamo Mario y vengo de Navalmoral, en Cáceres, y llevo ya seis o siete años tocando. Empecé por mi cuenta, yo solito. Aprendí a través de Youtube y cosas de esas. Tuve allí un primer grupo de música llamado Rain, que hacíamos pop, que duró como cuatro años y me dio para hacer como cerca de 60 o 70 conciertos. Y al terminar ese proyecto acabé en Madrid hace un par de años y entré en un grupo que se llama Mayday, más en la línea del pop punk y, bueno, ese proyecto duró poco, pero me dio para tocar en la sala Heineken, ganamos el premio Wolfest, el premio del público y de puta madre. Después me encontré con estos figuras y hasta el día de hoy.
MIKEL: Pues yo soy Miguel Rodríguez Silvestre (risas). Empecé a tocar la guitarra hace cinco añitos con mi primo, en plan un poco para ver qué era el mundo de la música. Después de que entrara en mi primer grupo, los Leds se llamaba, un grupo de instituto que no llegamos a mucho la verdad, pero fue divertido, decidí tocar el bajo. No sé por qué, la verdad es que el bajo desde un primer momento me enamoró y dije “¡pues yo voy a tocar el bajo!”. Estuvimos dos años y después, al abrir mis fronteras musicales, decidí meterme de cantante en Switch Off, donde conocí a Álvaro y desde entonces no nos hemos separado. Por cosas de la vida Switch Off no llegamos a hacer nada y nos encontramos con Secret Call. Secret Call fue un grupo de pop muy pop que sí tenía tirón, a la gente le iba gustando y se venían a nuestros conciertos, tocamos en sitios guays, teloneamos a los Porretas, fuimos a la Joy, a La Riviera en el festival Wolfest, a la Caracol… Bueno, eso fue con Fizzy State, que estuve colaborando con Fizzy State y fue una época bastante guay y le di paso a Javi De Pablo, que ese chaval manda (risas) y tras un parón este verano Álvaro y yo quisimos retomar nuestra trayectoria. Conocimos a Mario y aquí estamos, con Psicología Inversa dándolo todo.
ÁLVARO: Yo soy Álvaro Sanz y empecé a tocar la guitarra hace cinco o seis años, autodidacta porque no sabía nada de música y decidí con internet y con tablaturas ponerme a tocar la guitarra. Empecé con Iron Maiden, con Judas Priest y con gente que me molaba mucho en esa época. Luego ya tuve un grupo de instituto con unos amiguetes, que nunca llegamos a nada, pero estuvimos ahí tocando y nos lo pasamos bien, tocamos en una salita reservada y luego, ya con el tiempo, decidí meterme en un grupete, donde conocí a Mikel, que era Switch Off y allí no fue bien la cosa, decidimos irnos y de la mano nos fuimos juntos a Secret Call, que fue donde estuvimos más tiempo, dos años. Con ese grupete llegamos a tocar en La Riviera teloneando a Los Coronas, a los Porretas en las fiestas de Hortaleza, tocamos en la Joy Eslava en un concierto con otras bandas en el festival Wolfest y también decidimos grabar una maqueta con el dinero que habíamos ahorrado que nos sirvió para muchas cosas hasta que el proyecto se acabó. Estuve en mi rollo, escribiendo poesía y tocando la guitarra acústica en plan cantautor y ya decidí volver a darle caña con Mikel. Encontramos a Mario y ahora estamos en Psicología Inversa. Somos tres, guitarra-cantante, bajista-cantante y batería-platillos (risas) y hacemos rock.

– Se podría decir que estáis empezando, pero ya habéis dado una gira. ¿Cómo ha sido el viaje y qué tal la respuesta?

MIKEL: Ha sido increíble. En mi opinión es una experiencia que había que vivir sí o sí tarde o temprano. Yo con ningún grupo había salido, siempre aquí en Madrid, y el salir ha sido un abrir fronteras mentales y físicas brutal. La verdad es que se aprende bastante.
ÁLVARO: Mario, que tiene más experiencia que nosotros, dijo que debíamos salir fuera, tomar la carretera y decidimos ir a sitios puntuales y ciudades un poco cosmopolitas como Madrid, en plan Toledo, Segovia, Talavera… Pero también fuimos a pueblos, El Espinar, en Navalmoral y la verdad es que nos acogieron muy bien y la respuesta de la gente fue bastante agradecida, teniendo en cuenta que vinimos de Madrid y que no te conocen, no saben quién eres y no te han oído, pues la respuesta fue mejor de lo que esperábamos.

– Hoy acabáis vuestra gira, la Gira Inversa, ¿cuáles son vuestros planes ahora?

MARIO: ¡Vacaciones!
ÁLVARO: Sí, vacaciones y ahorrar dinero para poder grabar un primer trabajo porque nos hemos quedado pobres con la crisis, antes éramos abogado y notario (risas). Nos hemos quedado pobres y ahora tenemos que grabar algo para presentarnos y hemos decidido montar la gira sobre todo para conseguir capital para poder sustentar un proyecto.
MARIO: ¡Y para componer! El veranito y eso, tranquilito ahora para aprovechar las vacaciones tanto de las clases como de lo demás para que esta gente, que son los que más componen, yo soy el que aporrea, pero este muchacho (Álvaro) que es el que más compone, que le dé un poquito más al coco. Y sobre todo para encontrar algún trabajillo de estos típicos de verano que te ayude a ahorrar para poder grabar y ya a finales de verano entrar en el estudio y poder sacar disco para finales de año o para primeros del año que viene.

– Habladme de vuestro sonido, de vuestras canciones.

MARIO: Tenemos un poco de todo. Tenemos sonidos que van de distintas influencias. Como cada uno ha sido de su camino, de su madre y de su padre y esas cosas, pues cada uno ponemos nuestras pequeñas cosas. Pero yo creo que en conjunto podríamos decir que es un sonido bastante potente, con influencias de distintos grupos de distintos estilos que tratamos de aunar en un único sonido y, bueno, la cosa es que como sólo somos tres tenemos que hacer más trabajo para que parezca que suena completo, que suena lleno, que no es lo típico que dices “ahí falta algo”. Es mucho más trabajo. Y eso, sobre todo canciones cañeras, potentes y que inciten a la gente a bailar, al desfase, a pasarlo bien y esas cosas, que yo creo que es lo que hace falta.
MIKEL: Somos muy raros. Nos tienes que escuchar para entendernos porque yo no sé decir qué estilo tocamos. Puedo decir que sí, que rock, pero hay matices de cosas que no son rock.
MARIO: Alternativo, que siempre queda guay la etiqueta esa.
ÁLVARO: Para la composición tú coges, escribes algo y le pones música. Y cuando le pones música vas metiendo a las palabras de la canción un toque con el bajo, con la guitarra y las vas metiendo toques con sonidos ya inventados y típicos, como el sonido de Jimmy Hendrix a la guitarra del rock, el sonido de muchos grupetes de rock español y punk español que suenen fuerte…
MARIO: ¡Ya empieza!
ÁLVARO: También nos gusta mucho mirar un poco en la electrónica y coger algo de la electrónica. Y es difícil coger algo de la electrónica y hacerlo con unos pies y unas manos, con una guitarra, con un bajo…
MARIO: Y sin un plato…
ÁLVARO: Y sin un plato de disc jockey. Y nos gusta. Nos gusta innovar. Pasamos mucho tiempo innovando en el local. Miramos un sonido y tocamos hasta que suena mal o suena bien y cuando ya lo tenemos practicado empezamos a ponernos a otra cosa de la canción.

– ¿Por qué “Psicología Inversa”?

MIKEL: Nos juntamos y estábamos buscando la idea, qué hacer, cómo hacerlo…
MARIO: Nos íbamos a llamar Síndrome De Tuaret. Pero no nos terminaba…
– ¿De Tuaret o De Tourette?
MIKEL: De Tuareg, de Tourette…
ÁLVARO: Nos íbamos a llamar Tourette.
MARIO: De Tourette, Tuaret, como se diga. La gente entenderá que esto es como salir de una borrachera. Era como “¡tío, no te puedes llamar Síndrome De Tuaret porque entonces te van a llamar eau de toilette y no puedes tener nombre de colonia, porque entonces queda feo, porque no-sé-qué!”.
MIKEL: De pronto, de sopetón, los compañeros de Fizzy State nos dijeron “tenemos concierto en la sala Wurlitzer de Gran Vía, tocad con nosotros”.
MARIO: Llévabamos quince días…
MIKEL: Y nosotros convencidos de la muerte dijimos “pues vamos a preparar un setlist, vamos a prepararnos un concierto” a quince días.
MARIO: A quince días y sin local de ensayo.
MIKEL: Conseguimos esos quince días ese mes por así decirlo y adelante. Nos pidieron un nombre y dijimos “pues Psicología Inversa”.
MARIO: Porque estábamos borrachos y este hombre (Álvaro) es psicólogo y con la gilipollez, justo en ese momento nos llamaron los compañeros y tuvimos que decirlo. “Éste mismo y luego ya lo pensaremos”. Y al final a la gente le gustó y dijimos “pues ya está”.

– Personalmente creo que vuestro estilo encaja con lo que ahora mismo más se escucha en España, ¿pero qué opináis vosotros de la propia escena española?

ÁLVARO: Es una pregunta difícil porque la escena española yo la tengo vista como que va por etapas. Predomina un grupo durante tres años, luego otro durante cinco, luego otro durante ocho y así continuamente. Yo no me englobaría en ninguno de los grupos bandera, porque para mí la música española tiene muchos grupos bandera y se dedican a seguir a esos grupos bandera y nosotros la verdad es que no seguimos a ningún grupo bandera español. Siempre ha habido una banda prominente y otras que la seguían y nosotros siempre hemos intentado alejarnos de lo que se escucha normalmente, no por hacerlo especial, sino por hacerlo más nuestro.
MARIO: Salir al sonido nuestro y ya está.
MIKEL: Sí es verdad que a lo mejor tenemos toques de Dinero, incluso hacemos versiones de Dinero. Tenemos un poco de esa potencia que tiene Dinero.
MARIO: Pero es que si me dices eso también tenemos cosas de Muse porque tocamos canciones de Muse y de The Black Keys porque versionamos a The Black Keys. Son los grupos que escuchamos y en cierto modo siempre se te pega algo porque ahí está, en el mezclar las cosas, que es lo que habíamos dicho en un principio, que cada uno viene de un sitio, tomamos un montón de influencias y de estilos y los metemos en una coctelera, lo agitas y esto es lo que sale. A unos les recordará a una cosa, a otros a otra y a otros a nada.
MIKEL: En definitiva el panorama musical ahora mismo en España (risas) está bastante bien, tiene mucha potencia y está evolucionando a un ritmo bastante guay.
MARIO: ¿El panorama musical está bien?
MIKEL: Yo creo que sí, están saliendo grupos bastante chulos.
MARIO: Eso sí.
ÁLVARO: Sí, La Oreja De Van Gogh ha animado mucho (risas).

– ¿Cómo vais a enfocar este concierto y por qué habéis elegido esta sala?

MARIO: Hemos elegido esta sala porque Mikel lo decidió. Dijo que estaba muy guapa, hemos venido y hemos visto que es verdad y por eso nos hemos quedado aquí. ¿Y qué pretendemos hacer en el concierto?
MIKEL: Pues movernos.
MARIO: ¡Sexo! ¡Puro sexo musical!
MIKEL: ¡Eso después del concierto (risas)! Movernos, que la gente se quede con un grupo potente.
MARIO: La clave yo creo que es quitarnos la etiqueta esa de “¡ay, es que están empezando!”, como los nenes, ¿sabes? Lo típico que tienes un grupo de colegas que te dicen de ir al concierto de un colega y se queda en un grupo de colegas. Nosotros tenemos la intención de ir a más y demostrar que no somos ya esos críos, que ya llevamos seis años, yo creo que cada uno de manera individual por distintos grupos y con un montón de conciertos a las espaldas, y queremos demostrar esa especie de madurez, esa evolución que hemos ido consiguiendo y dejar claro que esto no es un grupo de niños. Queremos que se nos vea como un grupo sólido, auténtico, de verdad.

mosaico

SETLIST
Ley de Sensualidad
Canción de Guerra
Introelectual
Piel Sobre Piel
Mentiras
The Black Keys
Bomba Atónica
Toro
Tratado de Inconformidad

Entrevista a Prima Donna

Después de que terminaran con las pruebas de sonido para su concierto en la Wurlitzer Ballroom el 24 de febrero, pude estar unos minutos con los chicos de Prima Donna para hacerles algunas preguntas sobre su nuevo álbum “Bless This Mess” y sobre cómo es la vida de una estrella del rock entre otras cosas.

Prima Donna son Kevin Preston (voz y guitarra), Lights Out Levine (bajo), Aaron Minton (teclados y saxofón), David S. Field (batería) y Erik Arcane (guitarra).

– Para aquellos que todavía no os conocen, ¿cómo describiríais vuestra música?
KEVIN PRESTON: Es como… Perdona… Loco (esto último en español).
DAVID S. FIELD: Loco música. Muy loco… (todo en español).
AARON MINTON: Llamativa, enérgica.
KEVIN PRESTON: Eso, llamativa.
DAVID S. FIELD: Llamativa lo describe bien.
LIGHTS OUT LEVINE: Todo lo que hay de importante y sensacional en el Rock And Roll.

– ¿Qué opináis del público español?
DAVID S. FIELD: Salvaje.
KEVIN PRESTON: Apasionado. Apasionado y también muy… No sé cómo decirlo…
DAVID S. FIELD: Loco.
LIGHTS OUT LEVINE: Activo. Siempre está participando, ¿sabes? Mientras tocamos bailan y enloquecen todo el rato.
AARON MINTON: Te tocan, te muerden (risas).
KEVIN PRESTON: Pero sobre todo es apasionado, definitivamente.

– ¿Y siempre ha sido así? Porque habéis venido a España varias veces.
DAVID S. FIELD: Sí, hemos venido de tour por España antes y el público es genial. Adoramos a los fans españoles.
KEVIN PRESTON: España es un país de Rock’n’Roll. Pienso que el Rock’n’Roll underground sigue siendo algo que la gente realmente aprecia.

– ¿Cuáles son las principales diferencias entre “Bless This Mess” y “After Hours”?
LIGHTS OUT LEVINE: Muy buena pregunta, me gusta. La primera diferencia de todas: yo (risas). Yo estoy en “Bless This Mess”.
KEVIN PRESTON: Sí, Lights está ahí. Yo diría que es la mayor diferencia, también que hay colaboraciones en este disco. Y también que no dejamos nada atrás, fuimos a por todas, fue algo completo, ya sabes, intentamos abarcar lo más que pudimos. Y “After Hours” fue, ya sabes, como nuestro primer intento de hacer un disco de verdad.
DAVID S. FIELD: Hemos aprendido mucho. Hemos hecho prácticamente lo que queríamos en el estudio.

– A veces cuando leo las letras de vuestras canciones me pregunto qué pensarán vuestras novias de esa música subidita de tono sobre chicas y sobre romper corazones.
AARON MINTON: Esa es una pregunta interesante… Oh, no sé…
LIGHTS OUT LEVINE: Eso es el Rock’n’Roll.
DAVID S. FIELD: Es algo que nos acompaña. Vamos mucho de gira y no sé. Lo entienden, ellas lo entienden.
LIGHTS OUT LEVINE: Es parte del juego.

– Echándole un vistazo a vuestra carrera musical, podemos ver que apenas habéis tenido vacaciones en los últimos años. ¿Cómo es este estilo de vida?
DAVID S. FIELD: Realmente es lo único que hemos conocido estos últimos años. Es todo lo que hemos estado haciendo durante mucho tiempo y estamos acostumbrados. Y lo disfrutamos mucho y bueno, ya sabes, no vemos nuestros hogares a menudo, pero si queremos ser una banda seria tenemos que ir de gira y cosas así y trabajar, trabajar, trabajar.
KEVIN PRESTON: A mí me gusta pensar que todos nosotros hemos nacido para tocar música en vivo y tienes que hacerlo constantemente. Es como un reloj de arena. La arena sigue cayendo y tienes que ir subiendo al punto más alto siempre que puedas porque esa es la única manera de experimentarlo, es la verdad. El disco es una cosa, pero tocar música directo es lo que tenemos que hacer en primer lugar.
LIGHTS OUT LEVINE: Tienes que mantener el fuego encendido. Si paras y el fuego se apaga, es difícil encenderlo de nuevo.
DAVID S. FIELD: Si el disco va de gira, tú también vas de gira.
– Es como una relación… 
TODOS: Sí, algo así.

– Habéis tocado con muchas buenas bandas como Green Day, Backyard Babies, The Exploited, Turbonegro… Si pudieseis elegir, ¿con qué banda os gustaría compartir escenario?
LIGHTS OUT LEVINE: ¿Cualquier banda o de la actualidad?
– Cualquier banda.
KEVIN PRESTON: Cualquier banda… Esta pregunta es jodídamente buena.
LIGHTS OUT LEVINE: Es una pregunta genial.
KEVIN PRESTON: Voy a decir que me gustaría estar con Little Richard en el mismo escenario. Little Richard. En cualquier época, Little Richard. Creo que Aaron también.
AARON MINTON: Sí. Pero voy a decir Jerry L. Lewis, que es parecido.
LIGHTS OUT LEVINE: Rolling Stones.
DAVID S. FIELD: Yo diría que The Stooges.
ERIK ARCANE: Con Clara Ward y The Clara Ward Singers.
AARON MINTON: Es una buena pregunta.
LIGHTS OUT LEVINE: Es una muy buena pregunta.
DAVID S. FIELD: Sí.
LIGHTS OUT LEVINE: Creo que es mi pregunta favorita de las que me han hecho.

– ¿En serio? ¡Me alegro de que os haya gustado! Bueno, esta es un poco por hacer la gracia y por curiosidad. ¿Cómo es que conocéis a Parálisis Permanente? La última vez que os vi me quedé como “¡Vaya! ¡Quiero Ser Santa!” cuando la tocasteis.
KEVIN PRESTON: Pues esta noche te vas a llevar una sorpresa. Simplemente somos fans de la música punk y pienso que es bueno saber qué es lo que se cuece en cada país. Y Parálisis Permanente… Bueno, en primer lugar en comparación con otras muchas bandas eran increíbles y eran tan visionarios que, simplemente, somos fans, ya sabes. Y él murió demasiado joven y estamos intentando mantener su música viva. Pero esto es como hacer una recopilación, ¿sabes? Y conocer toda la buena música.

– Bueno, esta última pregunta es más para ti, Kevin. También tocabas la guitarra en The Foxboro Hot Tubs. ¿Sigues tocando con ellos?
KEVIN PRESTON: La última vez que tocamos fue el 27 de abril, pero siempre que ellos tengan tiempo y que yo no quiera relajarme y no haya problema, yo siempre estaré allí.
– ¿Y vendrán a España algún día? ¡Diles que vengan!
KEVIN PRESTON: (Risas) ¡Eso espero, eso espero! Sería muy divertido con el público español, espero que sí.

Prima Donna (de izquierda a derecha): Lights Out Levine, Aaron Minton, Erik Arcane, David S. Field y Kevin Preston
Prima Donna (de izquierda a derecha): Lights Out Levine, Aaron Minton, Erik Arcane, David S. Field y Kevin Preston

Desde aquí querría darles las gracias a todos los chicos de Prima Donna por su amabilidad, a su mánager Bruce Duff y a Laura Barberá.


Entrevista a Crimentales

El martes 15 de noviembre tuve la oportunidad de charlar y entrevistar a tres componentes del grupo valenciano Crimentales: Bruno (voz y guitarra), Guille (guitarra solista) y Emili (bajo). Los tres, a parte de ser grandes músicos y de comerse con patatas el escenario, son unos tíos encantadores y me gustaría darles las gracias desde aquí por permitirme darles la paliza durante un rato (que siendo mi primera entrevista – sí, la primera – temía que eso pudiera suceder) y por ser tan amables conmigo y con mis acompañantes. Y antes de que se me olvide os informo de que la crónica del concierto la podéis leer ya en Binaural.

– ¿Cómo fueron los comienzos de Crimentales?
BRUNO: Fueron complicados y enrevesados. Yo tenía mi idea de montar una banda que se llamase Crimentales, lo tenía muy claro desde el principio motivado por haber leído la novela de Orwell y dándome cuenta de que está muy vigente en la sociedad moderna. Quería montar un grupo de punk rock cuyas letras tocaran temas como el amor y la justicia social sobre todo. Estuve buscando músicos y ha sido un proceso largo el encontrar a los adecuados.

– No ha sido gente cercana, sino que los has buscado.
BRUNO: Sí, siempre he empezado por gente cercana, pero no ha fluido. Una convivencia de un grupo es casi como la de una pareja. Los problemas que puedas tener con una pareja, los tendrás con tu grupo. Te juntas con unos amigos pensando que va a ser la hostia y te enamoras y luego al cabo de seis meses os estáis tirando los trastos a la cabeza. El proceso de consolidar lo que son los componentes de la banda ha llevado bastante tiempo, más del que nos hubiera gustado. Estamos hablando de casi dos años. De hecho he pasado mucho tiempo solo, pero al final el núcleo de la banda lo formamos Guille, Emili y yo, guitarra, bajo y cantante. Y ahora está Hugo como baterista, que se ha incorporado hace poco.

– ¿Qué pensáis de la situación actual del grupo? De momento ya estáis tocando fuera de Valencia.
BRUNO: Acabamos de dar un paso.
GUILLE: Por la situación general del grupo, para nosotros esto es ser VIP. Es como si fuera nuestro primer concierto.
EMILI: Esto es nuestra vida. Esto es lo nuestro.
BRUNO: Lo que dice Guille es importante. Hemos estado intentando darle forma a lo que hacíamos y casi se puede decir que estoy contento por hoy. Es nuestro primer concierto como banda…
GUILLE: Como banda en condiciones normales. Hasta ahora todo ha sido a troquemoche. O sea, de repente te decían que tocabas en la plaza de toros y tenías a un batería nuevo e ibas a la plaza de toros y te quedabas así, como “Hostia, ¿qué acaba de pasar?”. Y hoy yo creo que hemos estado aquí más a gusto, en sintonía de algo normal que hace un grupo cuando empieza.
BRUNO: Un concierto delante de poca gente, pero dándolo todo.
GUILLE: Con sentido en relación al momento en el que está el grupo.

– ¿Habéis pensando en una gira para dentro de poco?
EMILI: Estamos en ello ahora. Se está trabajando para cerrar fechas.
BRUNO: Tenemos una fecha en Valencia el 3 de diciembre. Dejaremos pasar las navidades. Estos conciertos van a ser un poco para tomar la medida de cómo estamos en el escenario, en directo. Pensamos que a partir de enero o febrero empezaremos ya a dar la paliza a todos los sitios.
GUILLE: Las temporadas son antes de Navidad, luego marzo, abril y final de verano. En febrero, marzo y abril esperamos que haya…
BRUNO: Una gira ya en condiciones de Crimentales por toda España.

– Y volvéis a Madrid, ¿no?
BRUNO: Por supuesto. Tenemos que venir después del 14 de marzo que era cuando cumplía los dieciocho una chica que no ha venido, si no la habrían dejado entrar.

– Bueno, como músicos que sois, la situación de la industria y todo eso… ¿Qué pensáis?
BRUNO: ¿Qué industria (risas)?

– La industria musical.
BRUNO: Creía que estabas preguntándome por las selecciones.

– Hombre, también te puedo preguntar por eso si te quieres mojar (risas).
EMILI: ¡Dime sin tapujos quién es de derechas!
GUILLE: Bueno, como es algo que no nos compete y no depende de nosotros…

– ¿Las selecciones o la industria (risas)
GUILLE: Lo haremos lo mejor que podamos y veremos luego si alguien se interesa por esto.
BRUNO: La verdad es que no pensamos ahora mismo en absoluto en esto. No pensamos ni en firmar un contrato discográfico ni en si se compran o se venden discos ni nada. Lo que tenemos es ganas y hambre de tocar, de comernos los escenarios y pasarlo bien en directo. Quizá algún día nos planteemos las cosas, pero ahora mismo esas ideas no están en el grupo.

– Pero, a ver, yo tengo ahora mismo tu CD. Imagina que me da por pasárselo a todo el mundo. Eso es piratería. ¿Qué opinas?
BRUNO: Bien. A mí me parece bien.

– ¡Pero eso hay que mantenerlo, esa actitud, si la tomas desde el principio!
GUILLE: Bueno, es que estaría muy mal que dijéramos que no cuando yo sólo tengo MP3 (risas). Yo no escucho otra cosa, estaría siendo un hipócrita.
BRUNO: Yo creo que es un poco hipócrita o incoherente, con los tiempos que corren y sabiendo cómo está todo, pretender cambiar lo que es la realidad. Es un poco incongruente el querer hacer pagar a la gente por las cosas, ¿no? Lo que también es verdad y también pensamos es que la música… Una canción, para que tú la escuches, tiene mucho trabajo detrás. Un grupo ahora para construir un tema tiene que pagar local de ensayos, tiene que comprar instrumentos, tiene que ensayar mucho tiempo, practicar hasta conseguir un nivel de, digamos, capacidad para hacer canciones… Luego meterte en un estudio, eso te cuesta dinero. Hay un dinero que invierte el grupo, que lo hace por ilusión, pero la verdad es que hay que valorarlo también de alguna manera. Nosotros ahora mismo no pensamos en cobrar por nuestras canciones, es de dominio público. Pero también queremos dejar ahí que el trabajo de calidad y bien hecho de artistas importantes de alguna manera se tiene que valorar, tampoco es cuestión de regalarlo todo.

– Una facilita, ¿qué estáis escuchando últimamente?
EMILI: Yo últimamente escucho música surf instrumental de los 50, Annette Funicello… Cosas que es que no conoce ni mi padre, ¿sabes (risas)?
BRUNO: ¡Annette Funicello mola, tío!
EMILI: ¡Ya, pero que no lo conoce ni mi padre (risas)! De rock en español te diría The Right Ons, que tocaron aquí hace quince o veinte días.
BRUNO: The Right Ons, son de aquí, de Madrid.
EMILI: Y sobre todo música guiri. Música americana e inglesa, que son nuestras influencias básicas.
GUILLE: Yo vivo en repetición. Acabo recurriendo a lo mismo otra vez. Y ahora he vuelto al primer disco de Foo Fighters, que lo llevo siempre en el coche. Y también Biffy Clyro. Al último de Biffy Clyro le estoy dando mucha caña.
BRUNO: Yo me apunto al de Biffy Clyro. Y el último disco que me he puesto es uno de un trío de jazz de los años 50, The Poll Winners, pero ese no cuenta (risas). Y The Romantics, un grupo de los 70… ¡Y Biffy Clyro! No sé, oímos mucha música de todas las épocas. De los 60, 70, actual… Nos gusta estar muy al día de lo que se escucha, pero que no se olvide lo del pasado, que hay mucho y bueno.

– Bueno, habéis dicho que tenéis muchas influencias, sobre todo extranjeras, pero componéis en español. El tipo de música que hacéis suele cuajar más en inglés, ¿por qué habéis decidido hacerlo en español?

GUILLE: Esto es una apuesta personal porque llevamos toda la vida escuchando música de este estilo en inglés. Y nosotros como hablamos en castellano, ¿por qué no hacerlo en castellano? Claro, es muy difícil porque no tienes referencias, tienes que empezar de cero, tienes que inventártelo tú, no puedes imitar a nadie. Y estamos haciendo eso.
BRUNO: Bien dicho.
GUILLE: Cuando escuché sus canciones antes de entrar en el grupo vi que eso era lo que yo llevaba escuchando en inglés toda la vida, pero de un modo que no me parecía artificial, ¿sabes? ¡Y ese es el camino! Grupos en España que lo estén haciendo… Creo que el único parecido es Dinero, que es una banda cañera, guitarrera y con voz melódica. No se me ocurre otro.
BRUNO: Es una cuestión de creérselo, de credibilidad. A mí me encanta la música y el noventa y ocho por ciento de la música que he escuchado toda mi vida ha sido anglosajona y en ese sentido podría decir “¡Hostia, deberíamos hacer canciones en inglés!”, pero es que aunque yo hablo inglés, no es mi lengua nativa. Y yo en mis orígenes, hace muchos años, cuando empezaba a hacer mis primeras canciones pensaba “¡Voy a hacer una en inglés!” no me lo creía. No me creo a mí mismo cantando en inglés si estoy hablando ahora contigo en castellano y si salgo por la noche y conozco a alguien me presento en castellano. Es eso, una cuestión de autenticidad, credibilidad y de creer en lo que uno hace. Y sí, nuestra música viene de un estilo anglosajón, pero a nivel de letras no podemos renunciar a quiénes somos y a lo que hablamos día a día, que es nuestra lengua. Y es muy difícil (risas). Es una putada porque el castellano es muy, muy ingrato. Es muy difícil escribir letras en rollo anglosajón, en un rollo así de punk rock o grunge o como lo quieras llamar. En castellano es muy difícil. Porque tú puedes decir “Oh, dulce chica. Oh, dulce pequeña chica, yo quiero ser tu novio” y ser el más guay, pero claro, te llaman los Ramones y dicen “Sweet little girl, I wanna be your boyfriend”, eso no lo puedes lograr, pero lo dices en español y… O como The Jon Spencer Blues Explosion decían “Oh mama, I say I love you!” y en español “¡Oh, mamá, te digo que te quiero!” (risas). ¡El castellano es muy ingrato! Entonces el inglés facilita mucho la creación y la producción musical y nosotros, si no fuera por las letras, seguramente estaríamos haciendo muchas más canciones de las que estamos haciendo, lo que nos está frenando es el poder trasladar al castellano todas esas canciones. Pero bueno, pensamos que es el camino. Lo fácil es lo otro y lo hace mucha gente. Y ahí están los resultados. Cada uno que valore.

CRIMENTALES