2016

Otro año que llega a su fin; otro año que vengo con mi lista. Top 50 de canciones bastante variadas y con alguna ausencia sonada (podrían aparecer en mi lista del año que viene). Aún así no creo que haga descender el nivel. Por mucho que nos quejemos de la cantidad de canciones calcadas unas de otras que triunfan en el pop, sigue habiendo buen material. Aunque las cosas se pongan difíciles, la buena música (al menos la que yo considero como tal) sigue abriéndose paso.
Me llama la atención la cantidad de versiones que he incluido este año, lo cual se ha debido en parte a los iconos de la música que nos han dejado durante este 2016 (David Bowie, Prince, Leonard Cohen, Glenn Frey, Pete Burns…) y que han sido homenajeados por multitud de artistas. Personalmente, no sé qué esperar de un mundo en el que ya no existe David Bowie.
Ha sido un año interesante, como casi todos; con regresos muy esperados, vueltas a las raíces, canciones que se cargan las etiquetas que nos empeñamos en poner o que hacen que dichas etiquetas nos importen poco si la música merece la pena…
Eso sí, espero que con el percal en el que nos encontramos, 2017 sea un año mucho más punk. Porque hace falta gritar más alto.

Podéis escuchar las canciones clicando sobre cada título o podéis acceder a la lista que he creado en SPOTIFY.

  1. AFI – “White Offerings” (“The Blood Album”, 2017).
  2. Against Me! – “Crash” (“Shape Shift With Me”, 2016).
  3. Alcest – “Kodama” (“Kodama”, 2016).
  4. Amanda Palmer & Jherek Bichoff – “Ashes To Ashes” (“Strung Out In Heaven: A Bowie String Quartet Tribute”, 2016).
  5. Bad Seed Rising – “I Can Feel You” (“Awake In Color”, 2016).
  6. Biffy Clyro – “Animal Style” (“Ellipsis”, 2016).
  7. The Big Bench – “Let It Rain (Piano Version)” (“Lamp Light The Fire, Volume 2: A Compilation Of Quiet(ER) Songs”, 2016).
  8. Billy Talent – “Leave Them All Behind” (“Afraid Of Heights”, 2016).
  9. Blaqk Audio – “You Spin Me Around (Like A Record)” (“You Spin Me Around (Like A Record)”, 2016).
  10. Bruno Mars – “24K Magic” (“24K Magic”, 2016).
  11. Cobi – “Don’t You Cry For Me (Acoustic)” (“Don’t You Cry For Me (Acoustic)”, 2016).
  12. David Bowie – “Lazarus” (“Blackstar”, 2016).
  13. The Dirty Nil – “Zombie Eyed” (“Higher Power”, 2016).
  14. Disco Ensemble – “Fight Forever” (“Afterlife”, 2017).
  15. Frank Iero And The Patience – “Oceans” (“Parachutes”, 2016).
  16. Garbage – “Empty” (“Strange Little Birds”, 2016).
  17. Good Charlotte – “Life Changes” (“Youth Authority”, 2016).
  18. Green Day – “Bang Bang” (“Revolution Radio”, 2016).
  19. Hey! Hello! – “This Ain’t Love” (“Hey! Hello! Too!”, 2016).
  20. Imelda May – “Call Me” (“Call Me”, 2016).
  21. Juliette Lewis – “Any Way You Want It” (“Future Deep”, 2016).
  22. La Maravillosa Orquesta Del Alcohol – “Ojalá” (“Ojalá”, 2016).
  23. La Pulquería – “Borrascas & Anticiclones” (“Lobo De Bar”, 2016).
  24. Lacey Sturm – “Impossible” (“Life Screams”, 2016).
  25. Lady Gaga – “Million Reasons” (“Joanne”, 2016).
  26. LP – “Lost In You” (“Death Valley”, 2016).
  27. The Menzingers – “Bad Catholics” (“After The Party”, 2017).
  28. MGT con Ville Valo – “Knowing Me Knowing You” (“Volumes”, 2016).
  29. Nothing – “A.C.D. (Abcessive Compulsive Disorder)” (“Tired Of Tomorrow”, 2016).
  30. Nothing But Thieves – “Wake Up Call” (“Nothing But Thieves”, 2015).
  31. Pussy Riot – “Make America Great Again” (“xxx”, 2016).
  32. RAT BOY- “MOVE” (“MOVE”, 2016).
  33. Rayden – “No Hago Rap” (“Antónimo”, 2017).
  34. Rebel Machine – “Don’t Tell Me I’m Wrong” (“Nothing Happens Over Midnight”, 2016).
  35. Reignwolf – “Hardcore” (“Hardcore”, 2016).
  36. Rival Sons – “Baby Boy” (“Hollow Bones”, 2016).
  37. The Royal Flash – “That Something” (“Hysteria”, 2016).
  38. Royal Republic – “Any Given Sunday” (“Weekend Man”, 2016).
  39. Ruth B – “Lost Boy” (“The Intro”, 2015).
  40. Saosin – “Control And The Urge To Pray” (“Along The Shadow”, 2016).
  41. Sia – “Cheap Thrills” (“This Is Acting”, 2016).
  42. Stereophonics – “C’est La Vie” (“Keep The Village Alive”, 2015).
  43. Sum 41 – “Fake My Own Death” (“13 Voices”, 2016).
  44. The Temperance Movement – “Three Bulleits” (“White Bear”, 2016).
  45. Thrice – “Black Honey” (“To Be Everywhere Is To Be Nowhere”, 2016).
  46. Tim Vantol – “Burning Desires” (“Burning Desires / Till The End”, 2016).
  47. Tomaccos – “Let Me In” (“Easyhill, Tn.”, 2016).
  48. Ville Valo – “Olet Mun Kaikuluotain” (“Olet Mun Kaikuluotain”, 2016).
  49. The Virginmarys – “Push The Pedal” (“Divides”, 2016).
  50. Weezer – “Endless Bummer” (“Weezer (White Album)”, 2016).

Bonus track: Teamheadkick – “Deadpool Rap – Film Mix” (“Deadpool (Original Motion Picture Soundtrack)”, 2016).

“Nothing Happens Overnight” de Rebel Machine

Hace mucho que no escribo una recomendación o crítica y creo que éste es un buen momento para ello. Sobre todo porque nunca va a ser un mal momento para presentar a Rebel Machine, banda de Porto Alegre (Brasil) que el pasado mes de julio lanzó su álbum auto-producido “Nothing Happens Overnight“, un torbellino rock de lo más electrizante y que no pierde la frescura a pesar de estar cargado de influencias clásicas.

El disco se abre de forma excelente con dos bombazos llamados “Don’t Tell Me I’m Wrong” y “Down The Road”, que si te gusta el estilo, te engancharán instantáneamente. Los coros de la primera no se me van de la cabeza.
Bajamos un poco (muuuy poco) el ritmo con “Waiting For You”, un tema muy del rollo de Black Stone Cherry, y volvemos a subir con la cañera “It Doesn’t Matter To Me” (que tendrá próximamente videoclip, si estoy en lo correcto).
La guitarra que da inicio a “Goodbye Honey” me hace creer por un momento que voy a escuchar algo nuevo de los Guns N’ Roses (los viejos, los que molan, no los del “Chinese Democracy”) y, en efecto, veo mucho de los Guns en esta canción. En “Run Away” podemos percibir una faceta algo más dura de la banda, con un ligero aire stoner en esas guitarras más pesadas de las estrofas y en los arreglos que hacen de éste un tema bastante interesante.
Con “Nothing On Me” (que tiene el solo por excelencia del disco) y con “Life Is Fuckin’ Good” (que dura casi 7 minutos, convirtiéndose en el corte más largo del tracklist) llegamos al final.

Para un LP, ocho canciones podrían resultar algo escasas, pero si nos tomamos este trabajo como una carta de presentación, diría que es una duración más que correcta. Es genial saber que siguen apareciendo buenas bandas de rock en todo el mundo (en Brasil debe de haber una escena de lo más curiosa, pues Rebel Machine no son los primeros rockers brasileños con los que me topo); pero opino que tienen muchas posibilidades de crecer y mejorar, lo cual no es una pega, es más bien algo que va muy en su favor (si en tu primer disco alcanzas tu tope, mal vamos). Todo va por gustos y por cómo te pille la escucha que estés realizando, pero aunque algunos de los cortes del disco me han parecido posibles hits desde el primer momento (las de la primera mitad del disco, sobre todo), a otros les falta ese algo que los haga más memorables. Pero la calidad se percibe desde el primer momento, eso no se lo van a quitar y tampoco van a quitarme a mí todas las escuchas que me quedan, que van a ser muchas, pues de verdad es un disco que merece la pena y estoy ansiosa por ver y saber más de estos chicos. ¿Querrán pasarse por España para ver cómo se defienden en directo?

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BANG BANG

Por fin podemos escuchar “Bang Bang“, el nuevo e incendiario single de Green Day, que lanzarán su próximo LP “Revolution Radio” el próximo 7 de octubre y que esta vez la banda a autoproducido.
El tema es enérgico, más duro de lo habitual y con un fondo más oscuro para acompañar a una letra violenta. Pero sin dejar de ser algo pegadizo y que conserva la esencia melódica de la banda.
Ya está disponible el pre-order del disco y podéis escuchar “Bang Bang” en Spotify. ¿Qué os parece?

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Se acerca lo nuevo de Green Day

Como soy una fuente inagotable de sorpresas; un ser completamente impredecible; una contradicción en mí misma, vuelvo a romper mi silencio con la noticia de que el 11 de agosto podremos escuchar el nuevo single de Green Day, “Bang Bang“, que formará parte de su nuevo trabajo. De este nuevo álbum del trío californiano poco se sabe de momento, aunque los rumores apuntan a que no se va a tratar de una nueva ópera rock ni de un disco tan powerpop como fue su trélogy; al parecer podría ser un retorno a sus raíces, con un sonido más similar al de su “Kerplunk” o su “Dookie”. También se dice que el nombre de este nuevo largo podría ser “Revolution Radio”, pero de eso tenemos menos testimonios fiables.

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¿Qué más os puedo puedo contar de momento? Pues que estoy presa de la emoción, pero eso poco le importará al mundo, así que prometo actualizar cuando haya escuchado “Bang Bang” (toc, toc… ¿alguien sigue leyendo esto?). Hasta entonces, como me gustan las listas, voy a compartir una lista de los temas imprescindibles de Green Day porque sí, porque me apetece. Y para no enrollarme en exceso, sólo será una canción de cada disco. Valoradme el esfuerzo, que es difícil elegir sólo una… Ea.

1. “Going To Pasalacqua” del álbum “1039/Smoothed Out Slappy Hours”.

2. “Who Wrote Holden Caulfield?” del álbum “Kerplunk”.

3. “Longview” del álbum “Dookie”.

4. “Panic Song” del álbum “Insomniac”.

5. “Hitchin’ A Ride” del álbum “Nimrod”.

6. “Macy’s Day Parade” del álbum “Warning”.

7. “On The Wagon” de su álbum de caras B “Shenanigans”.

8. “Jesus Of Suburbia” de su álbum “American Idiot”.

9. “¡Viva La Gloria” de su álbum “21st Century Breakdown”.

10. “Let Yourself Go” de su álbum “¡Uno!”.

11. “Lazy Bones” de su álbum “¡Dos!”.

12. “Brutal Love” de su álbum “¡Tré!”.

Y un extra porque el número 13 mola más…

13. “J.A.R. (Jason Andrew Relva)” de su recopilatorio “International Superhits!”.


Descubriendo y redescubriendo 7

“Divides” de The Virginmarys (2016)

VM_Divides_HIRES_AlbumCover-500x480Es que no sabéis el pedazo de disco que se han marcado estos ingleses. Ya me dejaron muy buen sabor de boca con su “King Of Conflict” (2013), pero es que me tienen alucinada con este nuevo trabajo compuesto por doce cortes de los cuales no sabría decir cuál no me parece un posible single. Corte tras corte, The Virginmarys plasman un rock inteligente y fresco en el que podemos intuir tantas referencias (a mí me vienen a la cabeza el corte clásico de los Hellacopters, el punk más primigenio de los Sex Pistols y el rollo alternativo de los Strokes) que al final éstas se difuminan tanto en ese paisaje musical que se acaba dando lugar a un estilo propio y de lo más divertido. Estoy deseando poder verles en directo en alguna ocasión porque tienen pinta de ser de estas bandas que ofrecen conciertos memorables.


“Knowing Me Knowing You” de MGT feat. Ville Valo (2016)

mark-gemini-thwaite-mgt-veroeffentlicht-single-knowing-me-knowing-you-mit-ville-valoVale, no es un disco, es un single. Y vale, no es un tema original, es una versión de ABBA. Pero, ¿cómo no me va a gustar? ¿Cómo no voy a hablar del asunto? ¿Cómo no voy a compartirlo con el resto de los mortales? Me encanta ABBA, me encanta esta canción y sí, Ville Valo ya me encanta lo que no está escrito. De hecho estoy empezando a cambiar mi opinión sobre los dos últimos discos de HIM que tanto puse a parir a su día… Pero como aún es pronto para hablar de ese asunto, voy a empezar por lo fácil hablando de “Knowing Me Knowing You”. Como no lo sé todo en esta vida, me he metido en la infame Wikipedia para averiguar quién es MGT. ¿Quién es? Pues es Mark Gemini Thwaite, un guitarrista inglés al que cuesta encasquetar un proyecto en particular, ya que el tío ha estado en multitud de historias: ha tocado en vivo con figuras como PJ Harvey o Roger Daltrey pasando por The Wildhearts o Combichrist; y ha estado en bandas como The Mission, New Desease, Mob Research… En serio, meteos en Wikipedia. El caso es que va a sacar su primer álbum en solitario, lleno de colaboraciones con varios artistas. A mí, personalmente, la versión de ABBA me ganó desde el primer momento (y el vídeo ya ni os cuento), así que cuando vea la luz “Volumes” (que así se va a llamar el disco) le echaré una escucha a ver si el resto de canciones me gustan tanto o más.

“Sixteen Stone” de Bush (1994)

bush-sixteen-stone-+-bonus-cd“Sixteen Stone” fue el álbum de debut de la banda de post-grunge liderada por el británico Gavin Rossdale. No sé si es el mejor disco de su carrera; lo cierto es que ninguno de sus álbumes me parece de sobresaliente por ahora, pero sí pienso que este disco es una buena muestra de lo que pueden hacer: un grunge muy nirvanero pero más limpio y pop, muy bien defendido por una de las voces más seductoras que ha dado el rock y que contiene algunas canciones que son maravillas como “Everything Zen”, “Little Things”, “Machinehead” y, cómo no, “Glycerine”, una de mis canciones favoritas, con toda su simplicidad. Puede que no sea el disco más inmediato que os pueda aconsejar, pero os aseguro que merece la pena dedicarle un tiempo porque al final consigue que te enganches a Bush, una banda que merece la pena más allá de lo que pueda parecer a pesar del hecho de que siempre han recibido menos atención que otras agrupaciones coetáneas.

“Permission To Land” de The Darkness (2003)

11599-permission-to-landSiempre me ha encantado The Darkness, pero durante el último año se han convertido en una de mis bandas favoritas. Exactamente desde el momento en el que les vi en directo en un festival. No sabéis qué energía, qué garra, qué divertido todo. Y sin intención alguna de hacer de menos a sus trabajos más recientes, tengo que destacar su “Permission To Land”, tal vez uno de los mejores discos de la primera década de los 2000. No hay una canción que no me guste o que tenga que pasar cuando lo escucho. Obviamente que engancha “I Believe In A Thing Called Love”, pero ni de lejos es la única pieza destacable del disco. Es que son todos los riffs, todos los falsetes de Justin Hawkins, esa especie de inocencia setentera que prima en la melodía de “Friday Night”, que “Love Is Only A Feeling” es un baladón de los buenos… Es que hay demasiado donde elegir. Escuchadlo y enamoraos.

“Unorthodox Jukebox” de Bruno Mars (2012)

51ZMHkqTKWL.jpgBruno Mars me ha gustado desde la primera vez que le escuché; creo que es uno de los mejores artistas que han aparecido en los últimos años. Y vale que “Uptown Funk” no es suya, pero seguro que no habría sido lo mismo sin su voz y su flow. Porque esas son las dos cosas que caracterizan a este chaval: te podrán gustar más o menos sus canciones, pero que el chico tiene un vozarrón es indiscutible. Y el buen gusto y la naturalidad con los que ejecuta sus temas y esa forma de moverse son de lo mejorcito que hay. Por todo esto yo le considero el perfecto heredero al trono que dejó Michael Jackson (creo que ya no es blasfemia hablar del asunto). Su primer LP “Doo-Wops & Hooligans” (2010) es mono, muy mono; pero creo que su segunda referencia, este “Unorthodox Jukebox” lo supera. Suena más maduro y tiene más variedad en cuanto a sonido. Que ya, que todos acabamos un poquito quemados con “Locked Out Of Heaven”, pero es buena canción y es normal que se explotara hasta el asco; “When I Was Your Man” es la típica lenta con la que lloras en los conciertos cual adolescente sobrehormonado; me encantan el rollito retro de “If I Knew” y “Treasure” y “Gorilla” me motiva a saco. Que ya sabemos que Brunito está hasta en la sopa, pero, sinceramente, ¿a quién le importa que sea comercial si nos da material tan digno como éste? Ojalá fuera así toda la música con la que nos saturan…

Música congelada: un pequeño homenaje a la fotografía musical.

Hay cientos de imágenes que tenemos grabadas a fuego en nuestra mente desde no sabemos exactamente cuándo; imágenes que ya casi forman parte del imaginario colectivo de nuestra sociedad: Johnny Cash mostrándonos su dedo corazón en San Quintín, las destrucciones guitarrísticas de Pete Townshend, la portada del Abbey Road, los primeros conciertos de Nirvana… Cuesta abarcar todos los ejemplos en una única entrada. Pero lo que está claro es que esas imágenes están ahí y que tienen un peso histórico y cultural innegable. Y eso no es sólo por el mérito del músico, ya sea más o menos fotogénico. Alguien estuvo ahí, captando el momento, a sabiendas o no de cuántas camisetas llevarían impresa su foto décadas después. El fotógrafo es esa figura silenciosa; esa entidad que nos hace viajar en el tiempo y acercarnos a la sensación de estar en mitad del gentío viendo a esa formación mítica que ya se separó. El fotógrafo es el que capta el tormento en la mirada de los artistas que se fueron demasiado pronto, ese tormento que todos pudimos percibir después de la desgracia pero que estuvo siempre ahí, mirándonos desde ese segundo congelado. La fotografía nos inmortaliza y en algunas culturas, también se queda con una parte de nosotros.
Últimamente parece que esa figura se está viendo ninguneada en según qué ámbitos; una gran injusticia. En esta era digital en la que miles de fotos son tomadas cada minuto va siendo más difícil encontrar esa aguja en el pajar o, simplemente, no prestamos atención a lo que tenemos delante y no lo valoramos. Cámaras de fotos hay muchas y de muchos tipos, pero fotógrafos de verdad… De esos hay menos. Creo que la fotografía musical se merece un homenaje porque no somos conscientes del peso que tiene, de cómo la carrera de un músico puede verse catapultada o enterrada por según qué instantáneas existan de él o ella. A continuación podéis leer breves reflexiones de algunos fotógrafos de la escena (fotográfica) española, para que desde este pequeño rincón de la red tengan un espacio donde hablar sobre sus vivencias tras el objetivo.

 

José Otero

Jose Otero“Me llamo José Otero, y desde hace más o menos 5 años intento hacerme un hueco en el superpoblado sector audiovisual. Después de un período de reflexión, “Big Bombo” me dio la oportunidad de realizar mis primeras imágenes para un medio digital, para acabar colaborando habitualmente con “Necromance Digital Magazine” e “Hijos del Metal Magazine”, los cuales me han abierto una puerta muy importante, ya que en unos 8 meses he podido fotografiar a grandes bandas internacionales como Deez Nuts, Agnostic Front o More than a Thousand. Mi obra se caracteriza por los primeros planos, con procesado en blanco y negro muy particular y sin flash a los que llamo “Music Portraits”. Este estilo propio me ha ayudado a conseguir que las bandas locales confíen en mí para fotografiar sus directos o para realizar sus sesiones promocionales. Siempre he querido ir más allá, no conformarme con las típicas fotos en las que sólo se ve gente tocando, quiero que mis imágenes transmitan algo. Prefiero mil veces obtener 5 imágenes que te lleven directamente a esa sala mugrienta y sin luz, con apenas 20 espectadores, que sacar 40 fotos con luz perfecta y que no digan absolutamente nada. ¿Mi secreto? Conocer a la perfección mi equipo y mucha cabezonería y pasión para poder vivir algún día de esto… Al fin y al cabo, aún queda gente en este país que considere que esto es un trabajo y no un hobby, ¿no?”

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María García

María García“Probablemente no estaría aquí si me hubiera dado la nota para entrar en Bellas Artes cuando hice selectividad, pero por aquel entonces ya había metido la cabeza en el mundo de la fotografía así que decidí continuar formándome.
Comencé a hacer fotos en conciertos porque empezaron a venir bandas que me gustaban a Madrid y probé suerte pidiendo unos cuantos pases a las promotoras poniendo como excusa que tenía que hacer trabajos para clase y así fui cogiendo práctica. Luego empecé a colaborar con diferentes webs musicales tanto con foto como con entrevistas grabadas y así han sido los últimos 4 años de mi vida.
Opino que es una profesión muy complicada, y la que si de verdad no te apasiona probablemente abandones al poco tiempo. No está bien remunerada en la inmensa mayoría de los casos y cada día hay más población en los fosos de las salas. La verdad es que yo tengo suerte ahora mismo, puedo ser selectiva con los conciertos que quiero cubrir y los que no, en cambio al principio, como en todo, tuve que hacer lo peor de lo peor, pero así se aprende más.
Ha habido varios momentos a lo largo de estos años con bajones, en los que me he planteado si de verdad me merecía la pena seguir haciéndolo. Sobre todo después de algunos conciertos en los que no he estado nada acertada a la hora de apretar el obturador, pero luego veo los resultados del conjunto y se me olvida lo fatal que me haya podido salir un bolo en concreto.
Y aunque las mujeres somos minoría en esta profesión, nos considero muy afortunadas gracias a los grandes compañeros que tenemos al lado cada noche que trabajamos.”

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Rubén Fivvecore

Rubén Fivvecore“En primer lugar, muchas gracias por contar conmigo para este artículo que nos has propuesto a los que “sólo apretamos un botón”.
Estoy seguro de que no soy al único al que le da rabia que no se aprecie la escena underground de este país. Es más, se habla mal de ella y se oyen mucho frases del tipo “es que no hay grupos buenos”.
Me considero un amante de la música y una de las cosas que más disfruto es el descubrir grupos nuevos. Y cuando el grupo que acabo de descubrir es español… Me entra una satisfacción enorme. Pero cuando voy a sus conciertos y veo que solamente hemos asistido veinte personas… me vengo abajo.
Con la fotografía de conciertos, que no deja de ser mi trabajo, y concretamente de grupos underground, lo que pretendo conseguir es transmitir lo que esos grupos de tantísima calidad me aportan en directo. Y con ello, que esas fotos lleguen a la gente y se interesen por el grupo en cuestión, aparte de en mi trabajo, obviamente.
No sé si voy por buen camino, pero lo que sí que sé es que no voy a parar de hacerlo nunca.”

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Salva Valverde

Salva Valverde“Empecé en la fotografía de conciertos por casualidad y bastante tarde. Llegó una época en la que quería volver a retomar pasiones y cultivar otras nuevas y una de esas fue la fotografía. Me compré una cámara y como lo que más había visto en los años anteriores fueron fotografías de directo en flickr pues tiré por ese lado. Si echo la vista atrás en general estos años los he disfrutado muchísimo.
Ahora llevo un tiempo alejado de esta disciplina haciendo sólo cosas puntuales. Por un lado porque puedo encontrar más creatividad haciendo otro tipo de fotografías y así crecer como fotógrafo. Por otro porque es un mundo que no me representa ni me convence. Hay demasiada gente regalando sus fotografías a medios y grupos tirando por tierra el trabajo de los demás, gente que colabora solo porque “mola” aka postureo; grupos que menosprecian el trabajo del fotógrafo, fotógrafos que dan gracias por contar con ellos cuando seguramente los grupos/medios/eventos lo hayan hecho porque se ofrecían gratis… un sin fin de situaciones que hacen que no se tome esto como lo que es o debería ser: una profesión. Seguiré haciendo cosas puntuales con las que disfrute porque me encanta, que sean valoradas y sobre todo quedándome con gente muy válida que he conocido por el camino.”

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Reflexión

Debo de estar haciéndome mayor. O más aburrida. O más qué sé yo que yo qué sé.

La música sigue estando ahí, en mi vida. Es algo que creo que siempre estará ahí. Pero desde hace un tiempo la estoy viviendo de manera distinta. Quizás por las responsabilidades que han aparecido en mi vida desde hace unos meses hasta ahora. O por otras cosas de las que voy a hablar un poco.

Ya no voy a tantos conciertos como antes. Yo, que no me perdía un sarao y no miraba el bolsillo a la hora de ver a cualquier banda que me gustara un poco. Ahora me sorprendo siendo más práctica y menos visceral. Paso de gastarme 20 euros en una entrada para ver a un americano de estos famosetes en una sala cutre pero mítica de Madrid. Y eso que antes ese sitio no me parecía cutre; antes a ese cutrerío y a esa decadencia, a encontrarte cucarachas en el baño lo llamaba “punk”. Ahora ese rollo “punk” me da algo de rabia, no tanto ya por las cucarachas (han debido de fumigar por fin), sino por el sonido de la propia sala. Nunca ha tenido una acústica destacable. Siempre aprobaba por los pelos. Pero como era “punk”, lo pasaba por alto. El técnico de sonido… No sé si tienen el mismo o dos; uno mejor que otro. Pero de verdad que esa sala no sonaba dos días seguidos igual de bien o de mal… Lo que vengo a decir es que sí, temo gastarme 20 euros para ver a un artista internacional en una sala con un calidad de sonido cuestionable. Temo estar pagando la internacionalidad del artista en cuestión y no la calidad del espectáculo que voy a ver. Y más si el resto del año, cuando voy a un concierto a esa sala me cuesta la entrada 8 euros porque voy a ver a un grupo menos conocido o local. Ahora quiero pagar 20 euros sabiendo que voy a ver y oír todo bien. Y ya empiezo a tener nociones de cuando eso no se me asegura.

Ya no me compro tantos discos. Y no por falta de ganas. Las tiendas de discos están desapareciendo, parece que sólo nos quedan la Fnac y el Corte Inglés. “¡Cómpralos en Amazon!”, diréis. Es una posibilidad, pero soy de esas melómanas nostálgicas a las que les gusta entrar en una tienda de discos y ponerse a cotillear. Y que a veces haya suerte y encuentres ese disco que buscas. O que no encuentres ese disco, pero encuentres otro que no sabías que había reeditado. Y esas cosas. Pero sí, las tiendas de discos están convirtiéndose en rarezas y viendo que chapan tiendas como la Castelló de Barcelona (una visita obligada para esos amantes de las tiendas de Tallers) a uno se le rompe el corazón y pierde la fe en la humanidad. Parece que todo es Spotify y iTunes. Como herramientas me parecen geniales y entiendo que habrá gente que quiere tener la música pero no el soporte físico… Pero insisto: soy una nostálgica del CD y del vinilo. Me gustaría que fuera posible un mundo en el que el soporte físico y lo analógico fueran compatibles con el soporte y el formato digital. Me encanta tener la caja en mis manos y mirar los libretos, analizando el artwork e ilusionándome con la idea de que esas páginas puedan estar firmadas algún día por el artista que me gusta.

Lo poco que conozco de la industria de la música ya no es lo que era. Cada vez veo más bandas que perjudican a su público para beneficiar a los que pueden comprarse una entrada VIP. Y sí, también sé que lo hacen para su propio beneficio económico. Me da pena ver que va a dar igual que hagas cola todo el día para estar en primera fila. Alguien llegará justo cuando se abren las puertas y ocupará ese sitio que quieres porque tiene esa entrada y esas tres letras que significan “Very Important People”. “Persona Muy Importante”.  Siempre he pensado que la música era genial porque nos hacía a todos iguales; se centraba en los sentimientos y en las emociones que nos unían y no en las diferencias que nos dividían. Y ahora pasa esto. Si tienes más dólares, verás mejor a la banda que si no los tienes. El dinero manda, lo entiendo; por las malas, pero lo entiendo. Pero me parece una injusticia y no puedo evitar sentirme decepcionada cuando una banda anuncia entradas de este tipo para sus eventos. Entiendo el derecho a estar en la prueba de sonido, incluso el meet and greet con la banda (aunque ya me parece un endiosamiento innecesario). Pero ocupar un montón de filas delante del escenario y que el chaval que ha esperado horas se quede atrás, tras una valla, a 20 metros del artista en lugar de a uno… Me duele. Me asquea.

Sí, cada vez escribo menos por aquí. No sé si alguien lee esto realmente. Hay cierta amargura y cierta desilusión en mis palabras. Es verdad. Pero sigo pensando que en la música hay muchas cosas buenas y mucha gente que merece la pena y que se esfuerza por hacer que todo lo bueno siga vivo. Las bandas locales que se desloman en cada concierto aunque sólo hayan tres personas en el público y aunque les cueste dios y ayuda pagar el local de ensayo cada mes porque están en el paro; los músicos que se apoyan entre ellos en lugar de pisotearse para ver quién llega más arriba; managers que se esfuerzan por mover a las bandas con labia, conocimientos y calidad, sin recurrir a chupipandis, a influencias y a otros métodos de dudosa moral; los organizadores de festivales que hacen todo lo que pueden para que la escena musical siga viva en este país; todos los profesionales que siguen luchando por sus negocios o por sus proyectos a pesar de ese 21% de IVA que tanto nos está jodiendo a todos y a pesar de que parece que para muy poca gente el arte es un trabajo que merece ser pagado… Porque toda esa gente existe yo no pienso tirar la toalla. No pienso dejar de ir a conciertos aunque no vaya a tantos como antes, voy a seguir comprándome discos aunque tenga que buscar en los rincones más escondidos (o recurrir a las grandes superficies, es lo que hay) y a promocionar a las bandas que me parezca que merecen la pena. Porque la música tiene que estar siempre presente, yo voy a estarlo también y espero dar guerra mucho tiempo.